Endodoncia

La endodoncia, también conocida como tratamiento de conductos, es un procedimiento que permite salvar dientes severamente dañados o infectados sin necesidad de extraerlos. Gracias a técnicas modernas, hoy en día es un tratamiento cómodo, preciso y altamente eficaz.
Salvamos tu diente, eliminamos el dolor y evitamos la extracción.

Alivio del dolor y recuperación de tu diente

Eliminamos la infección y el tejido dañado del interior del diente, eliminando el dolor desde la raíz.

Tratamiento conservador

La endodoncia permite conservar la estructura natural de tu diente, evitando puentes o implantes.

Procedimiento seguro y eficaz

Con tecnología moderna, el tratamiento se realiza con mínima molestia y excelentes resultados a largo plazo.

Diagnóstico preciso con radiografías digitales

Se utilizan imágenes de alta resolución para detectar el daño interno y guiar cada etapa del procedimiento.

Restauración estética y funcional

Después de la endodoncia, el diente se restaura con resinas o coronas para que luzca y funcione como uno sano.

Prevención de infecciones futuras

Al eliminar la causa del problema y sellar el diente correctamente, evitamos que la infección regrese.

¿Cómo funciona?

Evaluación inicial con diagnóstico digital

Se realiza una exploración clínica y radiográfica para evaluar el daño y confirmar si la endodoncia es necesaria.

Anestesia local y acceso al conducto

El procedimiento es indoloro. Se aplica anestesia y se accede al interior del diente para eliminar la pulpa dañada.

Limpieza, desinfección y sellado

Los conductos se limpian minuciosamente, se desinfectan y luego se sellan con un material especial.

Restauración del diente

Se coloca una resina o corona para devolverle su forma, resistencia y estética, evitando fracturas futuras.

Seguimiento y control

Se programa una cita de seguimiento para verificar que el tratamiento evolucione adecuadamente y garantizar tu salud bucal a largo plazo.

¿Estás listo para mejorar tu sonrisa?